¿Qué es un refugio climático?
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Un refugio climático es «un espacio, interior o exterior, que ofrece condiciones adecuadas para proteger a la población durante episodios de temperaturas extremas», según la Junta de Andalucía. Los patios escolares y los huertos urbanos pueden convertirse en refugios climáticos con sombra, vegetación y suelo permeable.
En resumen:
- Un refugio climático puede ser interior (climatizado) o exterior (sombra, vegetación y agua).
- Un huerto urbano con pérgolas y trepadoras convierte un patio gris en un espacio más fresco y vivo.
- Urban Green Club lo ha aplicado en colegios de Churriana de la Vega y Albolote y en huertos comunitarios de Granada.
En Andalucía estamos acostumbrados al calor. Pero a medida que aumentan las temperaturas y los episodios de calor extremo se hacen más frecuentes, también tenemos que empezar a mirar de otra manera los espacios que utilizamos cada día.
En ciudades como Granada, Jaén o Almería, las grandes superficies de asfalto y hormigón absorben y retienen el calor, contribuyendo al fenómeno conocido como isla de calor urbana. Los patios escolares, plazas y otros espacios públicos con poca vegetación o sombra pueden resultar especialmente incómodos durante los meses más calurosos del año.
Responder a este reto implica transformar algunos de estos espacios grises. Introducir vegetación, crear zonas de sombra y sustituir parte de las superficies pavimentadas por zonas plantadas o permeables puede contribuir a crear entornos más agradables y habitables. En Andalucía, los refugios climáticos son una de las respuestas a este desafío: espacios pensados para ofrecer un mayor confort durante los episodios de calor extremo.
Los huertos urbanos pueden formar parte de esta transformación. Además de producir alimentos, permiten introducir vegetación, biodiversidad y espacios vivos en colegios, empresas y espacios públicos, creando al mismo tiempo lugares donde aprender, encontrarse y reconectar con la naturaleza.

Recreación con IA de cómo se verá el patio del CEIP Abadía (Albolote) con las plantas crecidas.
¿Puede un huerto urbano ser un refugio climático?
Sí: un huerto urbano aporta sombra, vegetación y suelo permeable, tres elementos que refrescan un refugio climático exterior. Un refugio climático puede ser un espacio interior climatizado o un espacio exterior diseñado para ofrecer más sombra, vegetación y bienestar térmico a las personas que lo utilizan.
La vegetación puede contribuir a refrescar el entorno mediante la evapotranspiración (el agua que las plantas liberan en forma de vapor), además de proporcionar sombra. Al mismo tiempo, las zonas plantadas y permeables favorecen la infiltración del agua de lluvia frente a las superficies completamente pavimentadas.
Cuando el diseño incorpora pérgolas y plantas trepadoras, la cobertura vegetal puede aumentar progresivamente a medida que las plantas se desarrollan. Adaptar un espacio al calor implica pensar conjuntamente en la vegetación, la sombra, el suelo, el agua y los usos que tendrá ese espacio.
Aquí es donde la agricultura urbana resulta especialmente interesante. Un huerto puede producir alimentos, aumentar la presencia de vegetación y generar nuevas oportunidades para la biodiversidad en la ciudad, al mismo tiempo que transforma superficies duras en espacios destinados al cultivo, el aprendizaje y el encuentro.
Elementos de un refugio climático exterior
| Elemento | Qué aporta | Cómo se integra con un huerto |
|---|---|---|
| Sombra | Protege a las personas y al suelo de la radiación directa | Pérgolas de madera con plantas trepadoras sobre las zonas de cultivo y de estancia |
| Vegetación | Refresca el aire por evapotranspiración y da sombra | Bancales y cercos de cultivo, aromáticas y trepadoras |
| Suelo permeable | Acumula menos calor y deja infiltrar el agua de lluvia | Zonas plantadas en lugar de pavimento |
| Agua | Permite hidratarse y regar | Puntos de agua accesibles y riego eficiente |
| Zonas de descanso | Facilitan parar y recuperarse del calor | Espacios de estancia bajo las pérgolas |

Cómo convertir el patio de un colegio en un refugio climático
En Urban Green Club, diseñamos cada proyecto teniendo en cuenta las características del espacio y las necesidades de las personas que van a utilizarlo. Nuestro método de trabajo se basa en diseñar soluciones funcionales, duraderas y que se integren de forma natural en su entorno. Para ello utilizamos materiales sostenibles de calidad premium y sistemas modulares, diseñados para durar y resistir las condiciones del clima andaluz.
El diseño también forma parte de esa transformación. La distribución de las zonas de cultivo, las estructuras de sombra, la vegetación y los espacios de estancia se planifican conjuntamente para que el resultado sea práctico, atractivo y coherente con el lugar. Este enfoque permite desarrollar proyectos de huertos urbanos en Granada y soluciones de infraestructura verde en Málaga, así como adaptar las instalaciones a espacios con características y usos muy distintos.
En 2026, Urban Green Club ha llevado a cabo proyectos en el CEIP Escultor César Molina Megías (Churriana de la Vega) y el CEIP Abadía (Albolote) que muestran cómo este enfoque puede trasladarse a los centros educativos. En estos patios, nuestros Bancales de Cultivo Urbano Premium y Cercos de Cultivo se integran con pérgolas, vegetación, plantas trepadoras y espacios de estancia. El huerto pasa así a formar parte de una transformación más amplia del espacio.
Además, estos proyectos evolucionan con el tiempo. A medida que las plantas crecen y las trepadoras se desarrollan sobre las estructuras, aumenta la presencia de vegetación y cambia la forma en la que se experimenta el patio. Lo que comienza con una estructura de madera y plantas jóvenes puede convertirse progresivamente en un entorno más verde y con mayor cobertura vegetal.
Recreación con IA de cómo se verá el patio del CEIP Escultor César Molina (Churriana de la Vega) con las plantas crecidas.
En los centros educativos, estos espacios funcionan además como aulas vivas, llevando parte del aprendizaje fuera de las paredes del aula. El alumnado puede aprender sobre el origen de los alimentos, los ciclos de las plantas, el suelo, el agua, la biodiversidad o el compostaje a través del contacto directo con la naturaleza. El mismo enfoque puede adaptarse a empresas, incorporando espacios verdes vinculados al bienestar y la convivencia, o a espacios públicos, donde el cultivo puede convertirse también en una herramienta para crear comunidad.
Huertos comunitarios como refugio climático en Granada
Este enfoque también está presente en otros proyectos de Urban Green Club en Granada. El Ecohuerto Arabuleila, en Armilla, nació en 2021 sobre un espacio degradado y combina zonas de cultivo y vegetación con árboles y espacios de sombra, creando un entorno más verde y confortable durante los meses de calor.
En Granada capital, el Huerto Urbano de Quinta Alegre, activo desde 2023 en un espacio municipal cedido por el Ayuntamiento de Granada, reúne a una comunidad activa alrededor del cultivo, la agroecología y el aprendizaje. La vegetación, los árboles y las zonas de sombra forman parte de un espacio pensado para cultivar, aprender, encontrarse y pasar tiempo al aire libre.
Ambos proyectos muestran cómo los huertos urbanos comunitarios pueden incorporar elementos propios de los refugios climáticos, como vegetación y sombra, al mismo tiempo que crean espacios de cultivo, aprendizaje y encuentro para la comunidad.
Crear comunidad alrededor de espacios vivos
Esta dimensión social también forma parte del valor de estos espacios. Cultivar permite reconectar con el origen de los alimentos, compartir conocimientos y generar nuevas relaciones alrededor de una actividad común. En un colegio, el huerto puede convertirse en una herramienta educativa; en un barrio, en un proyecto compartido; y en una empresa, en un espacio de encuentro y convivencia.
El cultivo compartido, tanto en Granada como en otros entornos urbanos de Andalucía, puede ayudar a fortalecer los vínculos entre las personas y generar comunidades más conectadas y resilientes. Así, un huerto puede convertirse en un espacio vivo, cuidado y utilizado por las personas que forman parte de él.
Refugios climáticos en Andalucía: Granada, Jaén, Málaga y Almería
Cada territorio tiene sus propias condiciones, y la temperatura, la exposición al sol, la disponibilidad de agua y el uso que se va a hacer del espacio forman parte del diseño desde el principio.
En Granada y Jaén, los proyectos deben tener en cuenta las características de los climas de interior, con importantes oscilaciones de temperatura a lo largo del año. Aquí, aumentar la vegetación, generar zonas de sombra y crear espacios más confortables durante los meses de calor puede ser una parte importante del diseño.
En Málaga y Almería, la disponibilidad de agua adquiere especial importancia. Incorporar sistemas de riego eficiente y seleccionar cultivos adaptados al clima mediterráneo permite plantear proyectos de agricultura urbana teniendo en cuenta un recurso cada vez más valioso. La infraestructura verde en Málaga o los proyectos vinculados a la sostenibilidad en Almería necesitan, por tanto, soluciones pensadas para las condiciones concretas de cada lugar.
Lo mismo ocurre con los distintos usos. En los proyectos educativos en Jaén, por ejemplo, el huerto puede convertirse en un aula viva donde el cultivo forme parte del aprendizaje, mientras que un proyecto para una empresa o un espacio público partirá de objetivos diferentes.
En Urban Green Club adaptamos nuestros productos y servicios a cada contexto, combinando zonas de cultivo, vegetación, estructuras de sombra y sistemas de riego según las características del espacio y las necesidades de las personas que van a utilizarlo.
Refugios climáticos para ayuntamientos: renaturalización y financiación
Para los ayuntamientos, uno de los retos de la adaptación climática urbana es convertir objetivos como aumentar la vegetación, generar sombra o renaturalizar espacios urbanos en actuaciones concretas. La financiación pública vinculada a la adaptación climática, la renaturalización y la infraestructura verde puede ofrecer oportunidades para desarrollar este tipo de proyectos. Por ejemplo, la Fundación Biodiversidad financia la dotación de refugios climáticos y soluciones basadas en la naturaleza dentro de la Red de Refugios Climáticos.
Urban Green Club trabaja con administraciones y centros educativos para convertir estos objetivos en proyectos de huerto urbano, diseñando soluciones adaptadas a cada espacio, fabricando e instalando las estructuras e integrando el cultivo y la vegetación dentro del proyecto.
El resultado son lugares que las personas pueden utilizar, cultivar, cuidar y hacer suyos: espacios donde la adaptación climática forma parte de la vida cotidiana.

De espacios grises a espacios vivos
Adaptar nuestras ciudades al calor también ofrece una oportunidad para transformar los espacios que utilizamos cada día. Un patio escolar puede incorporar vegetación, sombra y aprendizaje; una plaza, cultivo y biodiversidad; y un espacio de empresa puede convertirse en un lugar donde parar, encontrarse y reconectar con la naturaleza.
Los refugios climáticos y los huertos urbanos permiten transformar superficies grises en espacios más verdes, diversos y habitables, incorporando el cultivo como parte de la ciudad.
En Urban Green Club diseñamos e instalamos huertos urbanos para ayuntamientos, centros educativos y empresas, combinando diseño, materiales de calidad premium, instalación, formación y acompañamiento para adaptar cada proyecto al espacio y a las personas que van a utilizarlo.
¿Tienes un espacio que podría convertirse en un lugar más verde, vivo y habitable? Cuéntanos tu proyecto y empecemos a plantar un futuro mejor.
Preguntas frecuentes sobre refugios climáticos
¿Qué tiene que tener un refugio climático?
Según la Junta de Andalucía, una temperatura confortable, zonas de descanso, acceso a agua potable, accesibilidad, aseos y señalización clara. En los espacios exteriores, la sombra y la vegetación son la base del confort térmico.
¿Cuáles son los tipos de refugio climático?
Hay refugios interiores, como bibliotecas o centros cívicos, y exteriores, como parques, plazas con árboles o patios escolares. Según su función, la Junta de Andalucía distingue tres tipos: de alivio, de actividad y de emergencia.
¿Puede un huerto escolar ser un refugio climático?
Sí, cuando se diseña con sombra, vegetación y suelo permeable. Además, el alumnado aprende sobre alimentación, agua y biodiversidad mientras lo cuida.
¿Dónde hay refugios climáticos en Granada?
El Ayuntamiento de Granada impulsa una red de refugios climáticos exteriores en colegios y plazas, con huertos escolares entre sus actuaciones. El Ecohuerto Arabuleila, en Armilla, y el Huerto Urbano de Quinta Alegre también ofrecen vegetación y sombra.
¿Qué hace Urban Green Club en un proyecto de refugio climático?
Diseña, fabrica e instala zonas de cultivo con pérgolas, vegetación y riego, y forma y acompaña a las personas que van a usar el espacio.
¿Con quién trabaja Urban Green Club?
Con ayuntamientos, centros educativos y empresas, sobre todo en Granada, Jaén, Málaga y Almería.
¿Cómo se empieza un proyecto con Urban Green Club?
Contándonos el espacio y quién lo va a usar en la página de contacto. A partir de ahí, estudiamos las condiciones del lugar y proponemos el diseño.
Fuentes: Junta de Andalucía, «¿Qué es un refugio climático?» y «Tipos de refugios climáticos»; Fundación Biodiversidad, «Convocatoria de refugios climáticos»,«Mapa: elaboración propia con límites provinciales de datos abiertos»